Preocupación por el funcionamiento de fotomultas sobre la Ruta Nacional 34: cuestionan el procedimiento
En comunicación con Radio A, la jueza de Faltas de Orán, Natalia Herrera Toro, se refirió a la implementación de fotomultas ubicadas sobre la Ruta Nacional 34, a la altura del kilómetro 1288, dentro de la jurisdicción del municipio de Urundel.
La funcionaria explicó que en las últimas horas tomaron conocimiento de la situación a partir de mensajes recibidos sobre estas multas, y aclaró que, si bien el dispositivo utilizado —el cinemómetro— “está homologado, verificado y reúne todas las condiciones necesarias para su funcionamiento”, el principal problema radica en el procedimiento aplicado.
En ese sentido, detalló que se trata de una empresa tercerizada que tiene a su cargo la registración de las infracciones, la recepción de descargos y la cobranza, pero que no cumple funciones de juzgamiento. “La empresa no es un Juzgado de Faltas, no puede juzgar”, remarcó.
Según indicó, esta situación genera un vacío legal en el proceso, ya que ante errores —como fallas en la identificación del dominio o titularidad— no queda claro quién debe desestimar o resolver esos descargos. “Ahí viene el problema”, señaló.
Además, sostuvo que se ha planteado la necesidad de convocar a una reunión con jueces hasta que el intendente de Urundel asuma su rol como órgano juzgador. “Si no lo hace, se le está quitando el legítimo derecho de defensa al contribuyente o infractor”, advirtió.
La jueza también explicó que, en ausencia de un juzgado local, debería aplicarse el principio de interjurisdicción, por lo que el tratamiento de las infracciones podría recaer en Orán.
En relación a la ubicación del radar, indicó que fue solicitado por el municipio en el marco de un convenio con una empresa de Córdoba, debido a la presencia de una institución educativa en la zona. En este punto, aclaró que la Ley Nacional de Tránsito habilita este tipo de medidas preventivas, incluso en rutas nacionales, cuando hay situaciones de riesgo.
No obstante, cuestionó la forma en la que se implementa la reducción de velocidad en ese tramo. “Uno viene a 80, de golpe el cartel indica 60, y rápidamente baja a 40 o 20. Es una frenada bastante importante”, explicó, y advirtió que esto puede generar riesgos de siniestros viales.
“El radar detecta si se supera los 40 km/h, pero en esas condiciones termina siendo un factor de riesgo”, sostuvo.
Finalmente, la magistrada remarcó que, si bien el sistema cuenta con señalización y el equipo cumple con los requisitos técnicos, “deja de ser preventivo para ser recaudatorio” si no existe un órgano juzgador que garantice el debido proceso.
