La ciudad de San Ramón de la Nueva Orán atraviesa un escenario sanitario preocupante por el avance del chikungunya. Así lo confirmó en diálogo con Radio A el encargado del área de Enfermedades Tropicales del municipio, Eduardo Vega Said, quien brindó un panorama detallado de la situación actual.
“Estamos inundados en este momento de casos de chikungunya. Hasta que empezó la Semana Santa teníamos 28 casos confirmados, hasta el día lunes de la semana pasada saltaron a 51 casos en la ciudad. La gente que no va al hospital o a los centros de salud deben haber más”, expresó.
Según los datos actualizados, actualmente hay 120 casos confirmados y 316 casos sospechosos a confirmar, todos con antecedente de viaje. “Los casos que estamos teniendo según los informes del Hospital San Vicente de Paul, la mayoría son casos con antecedentes de viajes, es decir, aún no hay casos autóctonos. No tenemos el mosquito en la ciudad, está viniendo la enfermedad de Aguas Blancas, Bermejo o personas que van a otros lugares del norte”, explicó.
No obstante, advirtió sobre el riesgo latente: “No estamos lejos de tener casos autóctonos, estamos muy cerca. El Aedes nosotros lo tenemos acá en la ciudad, es el mismo mosquito vector para el dengue, zika y chikungunya”.
Desde el municipio se intensificaron las tareas de prevención y control. “Estamos bastante complicados, en constante comunicación con el hospital porque nos pasan las fichas, los positivos y los bloqueos que tenemos que hacer. Es un área operativa chica en comparación de la cantidad de casos que se están dando de forma abrupta”, indicó.
En ese sentido, detalló que los equipos trabajan con doble turno, incluso los días sábados, realizando bloqueos, descacharrado selectivo y fumigación. Cada operativo abarca entre 5 y 9 manzanas, lo que demanda tiempo y recursos. “Por día realizamos entre 3 a 5 bloqueos en los dos turnos”, señaló.
Además, las condiciones climáticas complican las tareas: “Cuando llueve no se puede hacer un fumigado por fuera de la casa, solo por el interior”.
⚠️ Vega Said también anticipó que la situación podría extenderse: “Hasta fines de mayo esto no va a menguar”.
Respecto a la prevención, remarcó la importancia de los cuidados personales, especialmente en quienes viajan: “No podemos impedir que la gente viaje a Bolivia por su trabajo de frontera, pero sí cuidarse con el uso de ropa de manga larga y repelente cada 3 horas”.
Entre los barrios más afectados se encuentran San Antonio, con 5 casos positivos y 3 en proceso de bloqueo; Libertad con 5 casos; Madereros con 4; Caballito con 3; Taranto, Evita y Osvaldo Pos con 2 casos cada uno, entre otros.
Por otro lado, destacó el acompañamiento municipal en las tareas preventivas. El operativo de descacharrado, que finalizó el pasado 29 de marzo, permitió retirar 3170 toneladas de residuos tras casi siete meses de trabajo, iniciado el 4 de octubre. Sin embargo, por decisión del intendente, se continuará con un “repaso” en los sectores más afectados, con intervenciones focalizadas en los barrios con mayor cantidad de casos positivos y sospechosos.
