La ciudad de Orán fue escenario de un fuerte operativo el pasado viernes, encabezado por la PROCUNAR junto a la Policía Federal y personal de ARCA (ex AFIP). Los allanamientos se realizaron en el domicilio y las oficinas del despachante de aduana Ulises Curá, en el marco de una investigación que busca establecer su responsabilidad en una operación de narcotráfico internacional.
Según la causa, Curá habría intervenido en los trámites para el ingreso de una maquinaria proveniente de Bolivia a través del paso fronterizo de La Quiaca. Ese torno, que luego fue enviado a España, ocultaba en su interior 500 kilos de cocaína, detectados por la Policía Nacional en Europa.
El despachante declaró ayer ante el Juzgado en lo Penal Económico Nº 8 de Comodoro Py. La justicia deberá ahora analizar sus movimientos, los registros de Aduana y las comunicaciones de su teléfono celular para resolver el pedido de libertad solicitado por la defensa.
El abogado Joaquín Vélez aseguró que la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, “montó una historia espectacular para los medios”, presentando el caso como un operativo histórico de la Policía Federal. Según el letrado, se trata en realidad de una causa iniciada en España, en la que la Argentina intervino recién en la última etapa.
Vélez remarcó que Curá no integra ninguna red internacional de narcotráfico y que su detención es “preventiva”, vinculada únicamente a su función como despachante en la importación de la máquina. El abogado subrayó que el proceso judicial en el país se limita a un posible delito económico y no a contrabando de estupefacientes, causa que continúa bajo secreto de sumario en la justicia española.
Mientras tanto, el caso sigue generando repercusión nacional. La ministra Bullrich mencionó el secuestro en un acto oficial, enalteciendo el trabajo de la Policía Federal, mientras la defensa insiste en que la versión difundida es “falaz” y desvía el verdadero origen de la investigación.
