Tras el violento asalto comando ocurrido en el barrio 20 de Febrero, donde un comerciante y su padre fueron reducidos, golpeados y atados por cuatro delincuentes encapuchados, se confirmó un dato que generó fuerte repercusión en la ciudad: uno de los detenidos trabajaba en el área de Bromatología de la Municipalidad de Orán.
Los delincuentes habían sustraído dinero en efectivo, documentación personal y entre 8 y 10 teléfonos celulares de alta gama valuados en alrededor de 10 millones de pesos
Horas más tarde, tras la intervención policial, se logró la detención de cuatro sospechosos, entre ellos el empleado municipal, quien —según fuentes oficiales— fue desvinculado de inmediato por la gravedad del hecho.
Esto anunciaba el Intentente Baltasar Lara Gros en su red social de Facebook:
“Ayer vivimos un nuestra ciudad un hecho de inseguridad lamentable para una familia.
Afortunadamente la Policía de la Provincia y Fiscalia actuaron con celeridad y la banda de 4 personas ya esta presa, y espero que sea por mucho tiempo. Se suma a esto que uno de ellos es empleado municipal, que fue despedido de inmediato.
Queremos vivir en una ciudad segura, donde personas de bien puedan desarrollarse en paz”.
