🔴 “PARA EXIGIR EL HORARIO ESTÁN, PERO NADIE SE HACE CARGO DEL PERSONAL”, LA CONTUNDENTE DENUNCIA

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El inicio del año 2026 quedó marcado por una profunda tragedia en San Ramón de la Nueva Orán, donde un oficial del Servicio Penitenciario de Salta fue hallado sin vida en una vivienda del barrio 100 Viviendas.

El hallazgo se produjo tras un llamado al sistema de emergencias 911, lo que motivó la intervención de efectivos de la Policía de la Provincia y del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF), que trabajaron en el lugar para determinar las circunstancias del hecho.

La causa se encuentra en plena etapa investigativa y, si bien no existe confirmación oficial, las primeras hipótesis indicarían que se trataría de un atentado contra su propia vida. Desde la Justicia señalaron que no se descarta ninguna línea investigativa y que se aguardan pericias clave.

Más allá del encuadre judicial, la muerte del joven oficial volvió a poner en el centro del debate una problemática que trabajadores del sistema penitenciario vienen denunciando desde hace tiempo. Compañeros del fallecido manifestaron situaciones de abandono institucional, sobrecarga laboral y falta de contención psicológica dentro del organismo.

Según relataron fuentes del propio servicio, los efectivos enfrentan jornadas extensas, regímenes horarios desgastantes y una fuerte presión disciplinaria, sin acompañamiento emocional ni espacios de escucha. “Para exigir con el horario están, pero nadie se hace cargo del personal”, expresaron.

También señalaron que muchos agentes pasan fechas importantes lejos de sus familias, sin redes de apoyo, mientras las decisiones se toman desde estructuras jerárquicas alejadas de la realidad cotidiana del trabajo penitenciario.

La tragedia reavivó críticas hacia la conducción del Servicio Penitenciario de Salta, encabezada por Enrique Daniel Torres, a quien trabajadores apuntan como responsable político de un modelo que prioriza la exigencia operativa por sobre la salud mental del personal.

El silencio institucional frente a lo ocurrido profundiza el malestar interno. Para muchos, la muerte del oficial no sería un hecho aislado, sino la expresión más extrema de un sistema que ha naturalizado el desgaste humano.

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