En medio de una creciente alarma social por episodios de violencia, agresiones en escuelas y hechos graves que sacudieron a la ciudad, la Universidad Nacional de Salta (UNSa) impulsa un llamado a abordar el problema desde la prevención y el trabajo comunitario.
En diálogo con Radio A, el licenciado en Psicología Alejandro Figueroa analizó el fenómeno y explicó que la violencia no es un hecho aislado sino “un malestar en la cultura”: conductas y productos sociales —como el mal uso de las tecnologías o ciertos mandatos— que terminan generando sufrimiento y respuestas desbordadas. Según Figueroa, esas tensiones, cuando no se pueden expresar en palabras, “se llevan a la acción” y derivan en agresiones verbales o físicas.
Sobre la idea de conformar una mesa de debate para abordar la problemática, Figueroa advirtió que “armar una mesa de debate es altamente complicado” y remarcó que se requiere voluntad real para que funcione. “Los problemas son problemas cuando los aceptamos y los planteamos”, afirmó.
Figueroa advirtió además que no basta con delegar la solución a terceros: “Si el directivo de un colegio espera que el problema lo resuelva otro —la justicia, el Ministerio— el problema no se resolverá jamás. Nos toca hacernos cargo de la parte que nos corresponde”, dijo, apelando a la responsabilidad compartida de la comunidad educativa y las familias.
También llamó a repensar el rol de las tecnologías y cómo estas interaccionan con la sensibilidad de niños y jóvenes, especialmente los más vulnerables.
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