Pronóstico de Tutiempo.net

23:58:00
0

Ramona, de Barrio Maderero, contó a Tempranísimo el terrible episodio que le tocó vivir luego de haber sufrido un accidente, por la pésima atención recibida por parte de un especialista en el Hospital local, cuya mala praxis provocó que casi perdiera una pierna. Buscó solución a su problema en un hospital de Salta y hoy se encuentra a la espera de una operación que la recupere por completo, para luego hacer las denuncias correspondientes.

La vecina de Maderero contó que el pasado 8 de marzo de este año, en horas de la mañana, había sufrido un accidente cuando conducía su motocicleta en la esquina de Córdoba y Segundo Sombra. "Me quebré el peroné (hueso que une a la rodilla con el pié) y me llevaron en una ambulancia hasta el nosocomio local" dijo Ramona, comenzando con el relato de la pesadilla que sufrió.

"En el hospital me atendió Dr. Villagran, traumatólogo, quien resolvió enyesarme por la fractura que tenía. En la misma pierna tenía además una herida por fuera, que apenas me la limpiaron, no me la curaron, estaba abierta y me pusieron el yeso tapándola, sin dejarle ningún tipo de abertura. Yo iba a controles siempre, así pasó un mes y tenían que renovarme el yeso. En tanto pasaban los días, yo sentía cada vez con mayor intensidad un olor nauseabundo que salía de mi pierna" contó la mujer.

En uno de esos controles, dice Ramona que le consultó al Dr. Villagran sobre el olor que despedía el yeso y el dolor cada vez mayor que también sentía, a lo que él le respondió "Sos una cagona, por eso te duele", sostuvo la señora. Y así fueron pasando los días, empeorando esta situación cada vez mas. "Supuestamente tenía que operarme pero los controles se prolongaban porque muchas veces fue difícil conseguir turnos" manifestó.

"Con estas idas y vueltas pasaron dos meses. El olor era cada vez más fuerte. El doctor solo me dijo que era normal que el yeso despidiera olor, y yo le creía. Un día no aguanté más, y tomé la determinación de irme por mis propios medios a Salta capital, donde me hice atender con otro traumatólogo en el Hospital Papa Francisco" expresó.

La mujer detalló que "al ingresar al consultorio, noté que el Doctor había sentido el olor por el gesto que hizo, pero claramente como es un profesional no dijo nada, hasta que quiso sacarme el yeso para revisar y me dijo que, literalmente, tenía la pierna podrida", sostuvo.

Ramona estaba perdiendo su pierna. Contó que "la herida que tenía sobre la piel se había convertido en un hueco, donde se habían quedado algunos algodones que estaban verdes, y la carne de alrededor completamente podrida". Según le informó el médico de Salta, si esperaba unos días más, sería inminente una gangrena, lo que hubiera terminado en la amputación de su pierna.

En ese momento, al descubrir la terrible herida, a la paciente no le quedó más remedio que aguantar el dolor, y a pesar de que le pusieron anestesia, no era suficiente para soportar los cortes que le hizo el médico para retirar la carne podrida. "El dolor era impresionante, y el olor también. Luego de esa curación me trasladaron al San Bernardo donde estuve 8 días internada. Mientras tuviera esa infección no me podían operar. Así que me pusieron solamente un vendaje para poder curar esa herida, a pesar de tener el hueso quebrado, no pueden enyesarme aún. En dos o tres semanas debo volver para la operación en la fractura", expresó.

Sobre el médico que la atendió en Orán, dijo que "no volví a verlo. Prefiero no cruzármelo para no pelear con él ni hacerme mala sangre. Ahora lo principal es estar tranquila según me indicó el doctor y poner en primer lugar mi salud". Consultada sobre si hizo alguna denuncia dijo que "aún no. Pero tengo los resúmenes e informes que me hicieron en Salta sobre el estado en que dejaron mi pierna en el hospital de Orán. Luego de la operación y rehabilitación, cuando pueda moverme y esté recuperada, entonces haré la denuncia correspondiente" anticipó.

"A mi me atendieron muchas veces muy bien, pero lo que hizo este profesional, si es que se le puede llamar así, no tiene nombre. En Salta me dijeron que constantemente reciben pacientes de Orán para mejorar lo que otros hacen mal. Me dijeron que en Orán los médicos son caballos... Tanta gente que confía en los médicos del hospital, deposita sus enfermos, su vida en ellos y hacen este tipo de cosas. Le pido a la gente que si tienen a algún familiar en el hospital que no los dejen solos. Ojalá que nunca vuelva a suceder esto, porque no se lo deseo a nadie", concluyó la mujer.

0 comentarios:

Publicar un comentario